Un equipo de científicos estadounidenses ha restaurado el rostro de un hombre que fue enterrado en el estado de ­Connecticut hace más de 200 años como vampiro. Se trata de John Barber, de 55 años, quien se dedicaba a la agricultura y murió de tuberculosis.

En el siglo XVIII, el pueblo de Griswold, en Connecticut, fue uno de los sitios en los Estados Unidos donde se creía en los vampiros. Muchos habitantes de esa y otras localidades fueron considerados como tales y sepultados mediante rituales, aseguró laplata1.com.

Drácula deja de ser ficción: reconstruyen la cara de un hombre enterrado como vampiro hace 200 años y revive otro mito

“Los fémures fueron separados y doblados transversalmente en forma de cruz sobre el pecho”, explicó Ellen Greytak, directora de Bioinformática de Parabon NanoLabs, cuyos especialistas colaboraron con expertos militares para estudiar los restos. “De esa manera no podría levantarse de la tumba y atacar a los vivos”, remarcó.

Para asegurarse de que se tomó el ADN de la persona indicada, los científicos lo compararon con el ADN de los restos de un pariente suyo inhumado cerca. “Establecimos que eran familiares de tercer grado, o primos hermanos”, explicó la científica.